Abro los ojos. “¿Que hora es?. Giro la cabeza, miro el reloj, apenas las 9, voy bien, me desperezo en la cama, uno de esos pequeños placeres. Me golpeo con algo, me giro alarmado. “Ahh, eres tu.” pienso. Al final te quedaste a pasar la noche. No debí tomar ese ultimo vino, me vuelvo blando cuando bebo.
Me levanto con cuidado, tener visita no significa descuidarse, me ducho y me cambio de ropa, preparo un cafe y consulto las noticias de los blogs en mi ipad, mientras espero que quien duerme en mi cama despierte…
Pasa el tiempo y no hay mas noticias que leer y no ha despertado. Me irrita, no estoy acostumbrado a depender de nadie, me acerco al dormitorio, a ver como le va a esa persona, escucho su respiración, parece estar bien, la verdad es que es bonito ver como duerme. Mientras estoy apoyado en la puerta, despierta, sonríe y se despereza, me llama a la cama, me acerco, empieza a abrazarme.. “No pretenderá…si, si que lo pretende. Bueno, no me hará daño..espero” Sonrío y cedo a sus peticiones.
Cuando por fin terminamos le ofrezco un cafe, ¿Que menos? No recuerdo su nombre, solo su dirección de correo.. ¿Como de malo es llamar a alguien por su mail?
Por fin se marcha de casa, prometiendo llamarme. Se que no lo hará. Tampoco me importa.
Me vuelvo a duchar y decido dar una vuelta en coche. Hay un hombre que esta haciendo cosas en su coche que hasta a mi me costaría mucho esfuerzo hacer mal. “Algunas personas no deberían tener coche”.
Mientras conduzco recibo una llamada, mi amiga ha vuelto a destrozar su mac, por cuarta vez en la semana. Programo una cita y cuelgo la llamada. “Algunas personas no deberían tener macs” me digo a mi mismo.
Siguiente llamada, ¿Como bajo Skype?” me preguntan al otro lado del teléfono. Le doy las instrucciones, son básicas. No lo consigue. Desesperados colgamos. “Algunas personas no deberían tener internet” Digo enfadado.
“Yo soy pésimo con las matemáticas, y no tengo nada relacionado con ellas, ¿es tanto pedir que la gente acepte las cosas que no debo tener?” reflexiono en voz alta, Interrumpiendo mis pensamientos de nuevo suena mi iphone, sorprendentemente es quien ha abandonado mi casa hace poco, prometio llamarme y lo ha cumplido. ¿Una cena? Si, claro, ¿Porque no?
La cena transcurre demasiado bien y acabamos de nuevo en mi casa, abriendo otra botella de vino. Parece que ha aprendido mis puntos débiles. Es inteligente. Acabamos en la cama, era inevitable.
Me levanto sobresaltado, es su mano en mi pecho. La retiro con cuidado y me dirijo a la cocina, me sirvo otra copa de vino y vuelvo a la habitación. La luna baña su rostro. Es una estampa preciosa… Pero solo puedo pensar en como hacer que abandone mi casa…
Mientras apuro la copa de vino miro la cama y a quien duerme plácidamente en ella, y no dejo de preguntarme si será una de las cosas que no debo tener…
JuanmaX
XOXO
Yo tampoco se que cosas no debería tener pero en tu caso disfruta, intenta aprovechar al máximo esos guilty pleasure y que no te importe tropezar con ellos más de una vez.
xoxo
W
Claro, pero la cuestión es.. ¿Cuando debemos parar y darnos cuenta que no es para nosotros?
Pues coincido con @wishu Por que no deberías tener eso? Estas agusto, te lo pasas bien y parece que no son cosas de una noche. Por que pensar que va a salir mal o no lo mereces?
Aprovecha cada minuto y no le des mas vueltas.
Un abrazo!
Parece..siempre parece…
gracias por el comentario!
Siempre aparece cuando pensamos que no estamos lo suficientemente preparados para aquello, pero también puede ser que aparezca justo cuando realmente lo estemos, a pesar de lo que pensemos acerca de nosotros mismos. Excelente entrada
Un beso!
¿la cuestión es..nos merecemos lo que aparece? gracias por el comentario!
Aquello que no debemos tener… voy a tratarlo con la almohada. Buenas noches!
Si la almohada te comenta algo… dimelo!!!